En un escenario nacional marcado por la necesidad de diversificar fuentes energéticas y reducir la dependencia de los combustibles fósiles, General Roca, una localidad cordobesa de perfil cooperativo, acaba de consolidar un paso clave: puso en marcha el mayor parque solar comunitario de la provincia, desarrollado por una cooperativa en la región.
La iniciativa no solo representa un avance técnico, sino que redefine la forma en que las comunidades pueden involucrarse en la transición energética que está cada vez más presente en este nuevo siglo.
Con una potencia instalada de 380 kWp, el parque fotovoltaico cuenta con 684 paneles solares de alta eficiencia, capaces de generar unos 624 MWh anuales. La energía producida abastece hoy aproximadamente a 200 hogares, lo que equivale al 10% del sistema eléctrico gestionado por la Cooperativa de Electricidad y Otros Servicios Públicos de General Roca (CEGRO).
El proyecto, desarrollado junto a la empresa cordobesa HINS Energía, se enmarca en el modelo de Generación Distribuida Comunitaria (GDC), una alternativa pensada para que cooperativas y pequeños actores locales puedan producir su propia energía limpia y reducir su dependencia del sistema interconectado nacional.
Según Carlos Villar, presidente de HINS, “la concreción de este parque solar es mucho más que una instalación fotovoltaica. Se trata de un modelo integral donde la generación de energía renovable por parte de la cooperativa es parte de una estrategia que incorpora también los aspectos económicos, financieros y legales”.

La alianza entre CEGRO y HINS Energía permitió desplegar un esquema de trabajo que no se limitó a la obra física. Se elaboraron análisis de viabilidad, estudios financieros y marcos legales que buscan garantizar la sostenibilidad y escalabilidad del modelo. “La cooperativa y sus asociados se convierten en actores clave en la transición energética”, enfatizó Villar, quien remarcó que ya llevan construidos ocho parques similares y que actualmente desarrollan más de 10 MW distribuidos en distintas localidades de la provincia.
La experiencia en General Roca refuerza la idea de que las cooperativas pueden ser mucho más que distribuidoras de energía: pueden generar, gestionar y liderar sus propias soluciones energéticas. Este giro en el paradigma representa una oportunidad de autonomía para sectores históricamente relegados en las decisiones energéticas a gran escala.
Energía renovable, de la mano de la comunidad
Durante la inauguración, realizada el 28 de junio último, participaron autoridades provinciales, municipales y referentes del movimiento cooperativo. El presidente de CEGRO, Gerardo Clausen, resaltó que “este parque solar transforma el panorama energético de la región, inyectando energía limpia directamente a nuestra red”.
Soledad Fattorelli, gerente de la cooperativa, puso el foco en el valor simbólico del proyecto. “Generar nuestra propia energía es un hito que nos devuelve la capacidad de producción eléctrica que históricamente tuvieron nuestros pueblos”, declaró.
La energía producida es consumida por los propios socios de la cooperativa. Gracias al modelo GDC, los usuarios pueden participar activamente de la generación, incluso sin tener paneles solares en sus techos. A través de un sistema de compensación con créditos energéticos, cada asociado que invierte en el parque accede a descuentos proporcionales en su factura mensual.
Esto convierte al modelo en una herramienta accesible y escalable, con potencial de replicarse en otras comunidades, sin requerir grandes inversiones individuales ni complejas instalaciones domiciliarias.
Desde el punto de vista técnico y ambiental, el nuevo parque solar tiene un impacto significativo. Se espera que reduzca en cientos de toneladas las emisiones anuales de dióxido de carbono, al sustituir parcialmente el uso de energía proveniente de combustibles fósiles.

Además, al producirse localmente, la energía no recorre largas distancias a través de la red, lo que disminuye pérdidas técnicas en transmisión y distribución. Esta eficiencia se traduce en una mayor estabilidad para el sistema eléctrico local, con beneficios directos para la cooperativa y sus usuarios.
El ahorro económico también es relevante. En un contexto donde las tarifas energéticas tienden a incrementarse, producir parte de la electricidad de forma distribuida permite ganar previsibilidad, reducir costos operativos y fortalecer la competitividad de las cooperativas.
Desde HINS explicaron que este tipo de infraestructura no solo representa una solución técnica, sino también una inversión estratégica a mediano y largo plazo, ya que los costos de mantenimiento son bajos y el retorno económico, mediante el ahorro energético, se consolida en pocos años.
Córdoba, referente en generación comunitaria
La puesta en marcha del parque solar de General Roca se suma a una serie de experiencias similares en localidades como Morteros, Oncativo, Arroyo Cabral y La Laguna. Todas ellas fueron desarrolladas bajo el paraguas del modelo GDC, con acompañamiento técnico y financiero de HINS Energía.
Esto convierte a la provincia de Córdoba en un referente nacional en generación distribuida comunitaria. A diferencia de los grandes parques solares conectados al sistema nacional, estos proyectos nacen del entramado cooperativo y son gestionados por las propias comunidades que consumen la energía generada.
La descentralización energética, en este sentido, no solo implica diversificación tecnológica, sino también la democratización en la toma de decisiones, mayor control local y participación ciudadana.
La experiencia en General Roca deja en claro que la generación distribuida comunitaria no es una utopía ni un experimento aislado. Es una alternativa viable que puede escalarse a otras provincias y contextos, especialmente en localidades con fuerte presencia del movimiento cooperativo.
Además, este tipo de proyectos permite diversificar la matriz energética nacional desde abajo hacia arriba, sin necesidad de grandes obras o inversiones multimillonarias. En tiempos donde las discusiones sobre transición energética suelen girar en torno a megaproyectos, el caso de CEGRO recuerda que las soluciones locales, bien diseñadas y ejecutadas, también construyen futuro.
Como concluyó Villar frente a medios locales durante la inauguración del parque solar, “con 10 MW en desarrollo, seguimos demostrando que este es el futuro energético que estamos construyendo; un futuro donde las cooperativas lideran el cambio hacia una energía más limpia, accesible y rentable para sus comunidades”.
