Deye eleva su apuesta por el almacenamiento C&I con sus nuevos inversores híbridos trifásicos SUN-100 y 125 kW

En el marco del crecimiento global del almacenamiento energético y la integración de baterías en proyectos solares, Deye presentó su nueva línea de inversores híbridos trifásicos SUN-100 kW y 125 kW. Desde Portal Solar conversamos sobre estas nuevas soluciones con Iris Liu, Sales Manager de Deye
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El almacenamiento energético dejó de ser una tecnología complementaria para convertirse en un actor cada vez más importante en la matriz energética de cara al futuro. La necesidad de reducir costos eléctricos, mejorar la estabilidad de las redes y garantizar suministro ante cortes impulsa cada vez más la incorporación de baterías en proyectos solares en los segmentos comercial e industrial. En ese escenario, los sistemas híbridos comienzan a posicionarse como una solución central para aplicaciones de gran escala en generación distribuida.

Con el lanzamiento de su nueva línea de inversores híbridos trifásicos SUN-100 kW y 125 kW, Deye busca fortalecer su presencia en los sectores C&I de gran escala que requieren alta confiabilidad, integración con baterías y gestión energética avanzada. La nueva serie permite operar tanto conectada a red como en modo off-grid, incorpora hasta 10 MPPT independientes para maximizar la generación fotovoltaica y admite conexión en paralelo de múltiples equipos para proyectos de hasta 1,25 MW. Además, estos sistemas ofrecen funciones de peak shaving, respaldo ante cortes eléctricos, integración con grupos electrógenos diésel y monitoreo remoto en tiempo real, posicionándose como una solución orientada al crecimiento del almacenamiento energético industrial.

¿Qué necesidades del mercado buscar cubrir con el desarrollo de estos nuevos inversores híbridos de 100 kW y 125 kW?

En muchas regiones como América Latina, África y el Sudeste Asiático vemos redes eléctricas inestables, cortes frecuentes y costos de electricidad muy elevados para el sector industrial y comercial. A eso se suma una gran diferencia entre tarifas pico y valle. Los usuarios necesitan reducir costos energéticos mediante estrategias de peak shaving y valley filling, pero también contar con respaldo energético ante apagones.

Al mismo tiempo, industrias como fábricas, centros logísticos, data centers y complejos comerciales tienen consumos elevados y requieren soluciones de alta estabilidad y confiabilidad. Por eso desarrollamos estos sistemas híbridos de alta potencia.

Además, Deye ya cuenta con baterías BOS-B Pro y planes de expansión hacia mayores capacidades, por lo que el segmento de 100 a 125 kW resulta clave para aplicaciones industriales y comerciales medianas.

Hoy una de las grandes tendencias globales es la integración de baterías en proyectos solares. ¿Qué ventajas ofrece un sistema híbrido frente a un inversor on-grid?

La principal ventaja es la integración. Un sistema híbrido combina múltiples funciones y puede conectarse directamente a baterías, mientras que un sistema on-grid tradicional necesita incorporar un PCS (Power Conversion System) adicional para almacenamiento energético, haciendo el sistema más complejo.

También permite una transición automática entre operación on-grid y off-grid. Frente a un corte de energía, el inversor híbrido puede seguir alimentando cargas críticas, mientras que un inversor convencional se desconecta inmediatamente.

Otra ventaja importante es la posibilidad de programar hasta seis períodos de carga y descarga diarios para aprovechar tarifas diferenciadas, cargando baterías en horarios de baja demanda y descargándolas en horarios pico.

Además, estos sistemas permiten integrar múltiples fuentes de energía como red, solar, baterías y grupos electrógenos diésel, posibilitando incluso el desarrollo de microrredes independientes en zonas con redes débiles o inexistentes.

Finalmente, mejoran notablemente el aprovechamiento de la energía solar, ya que permiten almacenar excedentes fotovoltaicos y elevar el autoconsumo por encima del 80%.

Vos mencionabas la integración con distintas fuentes de generación ¿Qué aplicaciones o industrias cree que se beneficiarán más de esta flexibilidad operativa?

Las industrias manufactureras son uno de los principales casos de uso, especialmente aquellas que operan las 24 horas del día. Un corte eléctrico puede generar pérdidas enormes, por lo que el respaldo energético es fundamental.

También vemos un gran potencial en data centers y estaciones de telecomunicaciones, donde la calidad eléctrica es extremadamente sensible y se requieren tiempos de transferencia inferiores a 20 milisegundos para proteger equipos críticos.

En el sector comercial, como hoteles y shoppings, estos sistemas ayudan a reducir picos de demanda y brindan respaldo energético ante emergencias.

La agricultura es otro segmento importante, especialmente invernaderos y establecimientos rurales ubicados en zonas con redes débiles. Allí las microrredes híbridas permiten asegurar el funcionamiento continuo de sistemas de climatización y producción.

Finalmente, la minería y las obras remotas representan una gran oportunidad, ya que la combinación de solar y almacenamiento puede reemplazar parcialmente el uso intensivo de generadores a gasoil, reduciendo complicaciones logísticas, costos operativos y emisiones.

Según pudimos ver, la nueva serie incorpora hasta 10 MPPT, monitoreo remoto y capacidad de operación en paralelo. ¿Cómo impactan estas características en la eficiencia y la gestión energética de proyectos de gran escala?

Los 10 MPPT independientes permiten adaptarse mucho mejor a grandes sistemas fotovoltaicos y trabajar eficientemente con paneles de gran formato, células solares de 182 y 210 mm. Cada MPPT opera de manera independiente, minimizando pérdidas por sombras o distintas orientaciones y aumentando la generación entre un 5% y un 10%. Además, el sistema admite hasta 200 kW de potencia DC, optimizando el acople con los inversores de 100 y 125 kW.

En cuanto al monitoreo remoto, el sistema soporta WiFi, 4G y LAN, permitiendo supervisar en tiempo real la generación, el estado de las baterías y el funcionamiento general del sistema. También posibilita configuraciones y diagnósticos remotos, reduciendo costos de operación y mantenimiento.

Otro punto clave es la capacidad de conectar hasta 10 equipos en paralelo, alcanzando proyectos del orden de 1,25 MW. Esto brinda escalabilidad, flexibilidad y mayor disponibilidad operativa, ya que un fallo puntual no afecta al resto del sistema.

Te llevo más a una generalidad del mercado regional ¿Cómo ve Deye la evolución del mercado del almacenamiento en Latinoamérica y qué rol tendrán los sistemas híbridos en los próximos años?

América Latina es un mercado estratégico para Deye, por ejemplo, en Brasil tenemos una posición muy fuerte en microinversores. Ahora también estamos impulsando estos inversores híbridos de 100 kW y 125 kW para aplicaciones C&I y proyectos de gran escala.

Además, estos sistemas serán claves para avanzar hacia una mayor independencia energética, permitiendo autoconsumo, respaldo ante emergencias y una menor dependencia de la red eléctrica. También tendrán un rol importante en la resiliencia de las redes eléctricas, ya que podrán integrarse a centrales eléctricas virtuales (VPP) y participar en servicios de regulación de frecuencia y gestión de demanda.

Por último, nuestras proyecciones indican que el mercado de almacenamiento energético industrial y comercial en América Latina tendrá un crecimiento anual compuesto superior al 30% entre 2026 y 2030. Creemos que los sistemas híbridos se convertirán en la solución estándar del almacenamiento energético industrial y comercial, reemplazando progresivamente a los sistemas tradicionales en los próximos años.

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