La llegada de autos eléctricos al mercado argentino sumó una nueva variable a la hora de elegir un vehículo: cuánto cuesta la energía para usarlo. A las diferencias de precio, equipamiento y autonomía se agrega una cuenta que acompaña al conductor durante años: ¿cuánto cuesta recorrer la misma distancia con un vehículo a batería y con uno a combustión?
Comparar ese gasto requiere mirar más allá del precio del litro o del kilovatio hora. El consumo de cada modelo y el tipo de recorrido influyen en el resultado. En los eléctricos también importa dónde se carga la batería de litio: además de la diferencia entre una conexión domiciliaria y una estación pública, la tarifa residencial cambia según la distribuidora, la categoría de consumo, los subsidios y los impuestos.
El interés por esta comparación crece junto con las ventas. Entre enero y agosto el 15,7% de las ventas de autos en el país corresponden a vehículos electrificados. Se patentaron 6.033 vehículos totalmente eléctricos y 60.129 unidades de híbridos. Así, el conjunto de estos vehículos alcanzó los 66.162 registros en los primeros nueve meses del año, según los datos de la Asociación de concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA).

Hablando puntualmente de los precios de moverse en los diferentes vehículos. Se observa que recorrer 100 kilómetros en Argentina con un vehículo naftero cuesta alrededor de $17.265, considerando un consumo de 8,43 litros y un precio de $2.048 por litro. En una pickup o utilitario a gasoil, el gasto asciende a $21.420, con un consumo de 9 litros a $2.380 cada uno. Los valores corresponden a agosto de 2026 y a vehículos de distintos segmentos, cuyo tamaño, peso y prestaciones también influyen en el consumo.
Las alternativas híbridas ofrecen resultados diferentes según su grado de electrificación. Un híbrido convencional, que no requiere conexión a la red, demanda $9.011 cada 100 kilómetros, mientras que un híbrido ligero alcanza los $15.155. Para un híbrido enchufable, la combinación de 4,05 litros de nafta y 6,5 kWh de electricidad representa un gasto de $9.326, aunque el costo efectivo depende de la frecuencia de recarga y de la proporción del recorrido que se realiza con batería.
En los eléctricos puros, el lugar de carga cambia considerablemente la cuenta. Abastecer 14 kWh para recorrer 100 kilómetros cuesta unos $2.221 en el hogar, frente a aproximadamente $11.200 en un cargador público. El cálculo domiciliario utiliza una tarifa de $158,64 por kWh de Edenor/Edesur en CABA, sin cargo fijo ni impuestos; el público toma unos $800 por kWh. El importe residencial final varía según la distribuidora, la categoría de consumo, los subsidios y los impuestos aplicables.

El crecimiento de estas tecnologías también encuentra un impulso en la política de importación. El régimen de arancel cero para vehículos eléctricos e híbridos, establecido por el Decreto 49/2025, contempla un cupo de 50.000 unidades anuales y una vigencia de cinco años desde enero de 2025. La reducción del costo de ingreso abre espacio a nuevas marcas y modelos y suma competencia en un mercado donde el precio de compra sigue siendo decisivo.
Con más alternativas en las concesionarias, la elección empieza a incorporar una mirada que va más allá del desembolso inicial. Cuánto consume el vehículo, dónde se lo puede cargar y qué uso tendrá pasan a formar parte de una misma cuenta. Para los eléctricos, ampliar la red de recarga será clave para que el atractivo del ahorro cotidiano también pueda acompañar los viajes de mayor distancia.