Las estaciones de servicio podrían convertirse en uno de los actores centrales del desarrollo de los vehículos eléctricos (EV) en Argentina. Un proyecto de Ley de Electromovilidad presentado en el Congreso Nacional propone que los establecimientos de expendio de combustibles incorporen infraestructura de carga rápida para EV, con el objetivo de acompañar la transformación del parque automotor y reducir una de las principales barreras para su adopción, la escasez de puntos de recarga públicos.
La iniciativa establece que las estaciones que comercialicen más de 500 m3 de combustibles por mes deberán instalar, dentro de los 18 meses posteriores a la eventual promulgación de la ley, al menos un cargador rápido en corriente continua con una potencia mínima de 50 kW. En tanto, aquellas que superen los 1.500 m3 mensuales estarán obligadas a incorporar dos cargadores rápidos de al menos 150 kW cada uno.
El proyecto también busca dar un marco regulatorio específico a la actividad. Entre otros puntos, habilita a los operadores de estaciones de servicio a comercializar el servicio de carga eléctrica sin necesidad de obtener concesiones eléctricas especiales, permitiendo esquemas de facturación por energía consumida, tiempo de conexión, sesiones de carga o sistemas de suscripción.

Además, incorpora requisitos técnicos vinculados a la interoperabilidad de los sistemas y al uso de estándares internacionales. Para la carga rápida, el texto propone la adopción del conector CCS2 como referencia, una tecnología ampliamente utilizada por la industria automotriz global. También contempla la implementación de sistemas de gestión inteligente de la demanda y promueve, a futuro, la incorporación de soluciones de carga bidireccional vehículo-red (V2G).
La propuesta llega en un contexto en el que las principales redes de estaciones del país ya comenzaron a explorar este mercado. Empresas como YPF, Shell, AXION y Puma Energy avanzaron en la instalación de puntos de carga en corredores estratégicos, acompañando el crecimiento gradual de la movilidad eléctrica en Argentina. Actualmente, las tres principales petroleras suman decenas de cargadores distribuidos en distintas provincias y corredores viales.
Entre los objetivos planteados por el proyecto se encuentra alcanzar al menos 2.500 puntos de carga públicos o semipúblicos operativos hacia 2030 y lograr que los vehículos eléctricos e híbridos enchufables representen el 10% de las ventas de vehículos nuevos para ese mismo año. La iniciativa apuesta a generar un círculo virtuoso entre infraestructura y demanda, acelerando la adopción de tecnologías de movilidad de bajas emisiones.
De avanzar en el Congreso, la normativa podría marcar un punto de inflexión para el sector. Así como las estaciones de servicio fueron históricamente el nodo de abastecimiento de combustibles líquidos y gaseosos, el proyecto busca que también se conviertan en la base de la futura red de recarga eléctrica del país.