Presupuesto 2027: qué pasará con los subsidios a la luz y cuánto deberán pagar los hogares

El proyecto de Presupuesto 2027 prevé profundizar la reducción de los subsidios eléctricos y trasladar una mayor proporción del costo de la energía a las tarifas. Los hogares sin subsidios pasarían a cubrir cerca del 95% del costo mayorista, mientras que los beneficiarios del nuevo esquema afrontarían alrededor del 64%. El cambio podría mejorar la ecuación económica de la generación solar.
COMPARTIR

El proyecto de Presupuesto 2027 enviado por el Gobierno nacional al Congreso anticipa una nueva etapa en el proceso de reducción de los subsidios energéticos. En el caso de la electricidad, las proyecciones oficiales apuntan a que durante el próximo año una proporción significativamente mayor del costo de abastecimiento sea afrontada directamente por los usuarios.

Uno de los datos centrales aparece en los recursos destinados a CAMMESA, la compañía que administra el mercado eléctrico mayorista y que recibe transferencias del Estado para cubrir la diferencia entre el costo de generar electricidad y lo que efectivamente pagan los usuarios. De acuerdo con las planillas del proyecto, sus gastos corrientes tendrían una reducción del 45% en términos reales durante 2027.

El ajuste forma parte de una tendencia más amplia. Los servicios económicos (categoría que incluye buena parte de los subsidios) registrarían una caída real del 13,3% en 2027 si se utiliza como referencia la inflación prevista por el REM. Frente a 2023, el gasto de esta categoría acumularía una reducción real cercana al 68%.

Los usuarios pagarán una porción mayor de la electricidad

La consecuencia más directa para los hogares aparece al observar cuánto del costo mayorista de la electricidad se pretende trasladar a las tarifas.

Para los usuarios residenciales sin subsidios, el Presupuesto proyecta que las tarifas cubran el 94,62% del costo mayorista de la electricidad. En julio de 2026 esa cobertura rondaba el 86%, por lo que el objetivo deja al precio pagado por estos hogares muy cerca del costo pleno de abastecimiento.

El salto es todavía más marcado entre los hogares incluidos en el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Según las proyecciones presupuestarias, estos usuarios pasarían a afrontar el 64,27% del costo mayorista, frente a aproximadamente el 32% que cubrían en julio de 2026.

La reducción de los subsidios permite proyectar la magnitud que podría alcanzar el ajuste. En septiembre, un usuario residencial subsidiado de Edenor paga alrededor de $59 por kWh dentro del bloque bonificado, frente a los $157 que abona un hogar sin subsidios de la misma categoría. Si en 2027 la cobertura del costo mayorista a cargo de los hogares subsidiados pasa del 32% al 64,27%, como plantea el Presupuesto, y se toman como referencia los valores actuales, el kWh subsidiado podría ubicarse en torno a los $106, casi un 80% por encima del nivel vigente. El valor final dependerá de la evolución del costo de la energía y de los cuadros tarifarios que se definan para el próximo año.

Es importante aclarar que estos porcentajes no significan que la factura final vaya a aumentar automáticamente en esa misma proporción. El monto que llega al usuario también incluye transporte, distribución, impuestos y otros conceptos, y además dependerá de la evolución del costo mayorista de la energía y de las decisiones tarifarias que se adopten durante 2027. Así y todo veremos un impacto del traslado a tarifa de estos incrementos.

Para poner un ejemplo. La energía comprada en el Mercado Eléctrico Mayorista representa, como orden de magnitud, entre el 50% y el 60% de una tarifa residencial antes de impuestos. Si se toma un valor medio del 55% y los hogares subsidiados pasan de afrontar el 32% de ese costo al 64,27% previsto para 2027, la reducción de los subsidios podría traducirse en un aumento cercano al 35% en la tarifa final antes de impuestos, suponiendo que el resto de los componentes permanezca sin cambios

Qué pasa con los hogares que todavía reciben subsidios

Desde 2026 funciona el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados, que reemplazó el anterior esquema de segmentación y concentra la asistencia estatal en los hogares que cumplen los requisitos establecidos.

En electricidad, el beneficio se aplica sobre un bloque de consumo de 300 kWh mensuales durante enero, febrero, mayo, junio, julio, agosto y diciembre, y de 150 kWh mensuales durante marzo, abril, septiembre, octubre y noviembre. El consumo que supera esos límites queda fuera del bloque subsidiado.

A esto se sumó durante 2026 una bonificación extraordinaria de hasta el 25%, creada específicamente para suavizar la transición hacia el nuevo régimen. La normativa establece expresamente su aplicación durante 2026 y contempla su reducción progresiva, por lo que su continuidad en 2027 requeriría una nueva decisión normativa.

El resultado es un escenario en el que incluso los hogares que continúen siendo beneficiarios del SEF estarán más expuestos al costo real de la electricidad.

Un escenario que mejora la ecuación de la energía solar

La reducción de subsidios también tiene una consecuencia directa para quienes evalúan instalar paneles solares.

Cuanto mayor sea el precio que un usuario paga por cada kWh que compra de la red, mayor será el ahorro económico generado por cada kWh que produce y consume directamente mediante un sistema fotovoltaico. Por eso, una tarifa eléctrica más cercana al costo real tiende a mejorar la rentabilidad relativa de la energía solar.

El efecto puede ser especialmente importante para hogares y comercios de consumo elevado, ya que una parte de su demanda puede quedar fuera de los bloques subsidiados. En esos casos, generar electricidad durante las horas de sol permite reducir precisamente el consumo que debería adquirirse de la red a un precio mayor.

Esto no significa que una determinada reducción de subsidios produzca automáticamente una reducción equivalente en el período de recupero de una instalación solar. La amortización depende del costo del sistema, el recurso solar de cada zona, el perfil horario de consumo, la tarifa de la distribuidora y el porcentaje de energía generada que efectivamente se autoconsume.

Pero la dirección económica es clara: a medida que el usuario paga una proporción mayor del costo de la electricidad, producir su propia energía adquiere mayor valor. Además, la Ley de Generación Distribuida permite inyectar los excedentes a la red, mejorando la ecuación económica.

El Presupuesto 2027 todavía debe ser debatido y aprobado por el Congreso, por lo que sus números pueden sufrir modificaciones. Sin embargo, las proyecciones presentadas muestran que el Gobierno pretende continuar durante el próximo año con el proceso de reducción y focalización de los subsidios eléctricos.

Para el mercado de la generación distribuida, el cambio puede representar un nuevo impulso: una electricidad de red con menos subsidios aumenta el ahorro potencial del autoconsumo y vuelve más atractiva la inversión en sistemas solares residenciales y comerciales.

Últimas noticias de energía solar

¿Querés que te ayudemos con tu proyecto de energía solar?

Siguiente
Anterior
Siguiente
Anterior