Estados Unidos apuesta a generar energía solar en el espacio y transmitirla a la Tierra

El Pentágono financiará el desarrollo de una tecnología capaz de enviar energía desde satélites hacia instalaciones terrestres. El proyecto contempla sus primeras demostraciones orbitales en 2028 y apunta a iniciar operaciones comerciales en 2030.
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La posibilidad de generar electricidad mediante paneles solares instalados en el espacio y transmitirla directamente a la Tierra comienza a despertar un creciente interés entre las grandes empresas tecnológicas y el gobierno estadounidense. El Departamento de Defensa de Estados Unidos adjudicó un contrato a la compañía Overview Energy para avanzar en el desarrollo de un sistema que permitiría aprovechar la radiación solar captada por satélites y enviarla hacia instalaciones receptoras ubicadas en la superficie terrestre.

La iniciativa representa un nuevo paso en una tecnología que, aunque se investiga desde hace décadas, todavía enfrenta importantes desafíos para alcanzar una escala comercial. Su principal atractivo consiste en aprovechar la energía solar fuera de la atmósfera terrestre, donde los sistemas fotovoltaicos podrían operar durante períodos mucho más prolongados, sin las limitaciones meteorológicas que influyen en las instalaciones convencionales.

El contrato contempla el diseño, la fabricación y las pruebas de un dispositivo de orientación que permitirá dirigir con precisión la energía transmitida desde el espacio hacia los receptores terrestres. Se trata de uno de los componentes fundamentales para garantizar el funcionamiento y la seguridad de esta tecnología.

Cómo funcionaría la generación solar desde el espacio

El concepto consiste en colocar grandes superficies de paneles fotovoltaicos en satélites que orbiten alrededor de la Tierra. Estos dispositivos captarían la radiación solar y convertirían la electricidad generada en una onda energética capaz de viajar grandes distancias.

Existen diferentes alternativas tecnológicas para realizar esa transmisión, entre ellas las microondas y los haces de luz. En el caso de Overview Energy, el proyecto contempla utilizar radiación infrarroja cercana, que sería recibida por instalaciones fotovoltaicas especialmente preparadas para transformar nuevamente esa energía en electricidad aprovechable.

A diferencia de los parques solares terrestres, cuya generación depende de las horas de luz y de las condiciones climáticas, una instalación espacial correctamente ubicada podría disponer de períodos de captación solar mucho más extensos. En determinadas órbitas, esto permitiría aproximarse a una generación prácticamente continua, aunque seguirían existiendo interrupciones y pérdidas energéticas asociadas al funcionamiento del sistema.

Otra ventaja potencial sería la posibilidad de transmitir energía hacia diferentes puntos geográficos, sin necesidad de transportar combustibles ni construir extensas infraestructuras de generación en cada ubicación.

Para el Pentágono, esta característica resulta especialmente atractiva por sus posibles aplicaciones en bases militares remotas, instalaciones estratégicas y zonas donde el abastecimiento energético convencional presenta dificultades logísticas.

Paneles solares en el espacio

Meta también apuesta por la tecnología: un proyecto de hasta 1 GW

El interés por la generación solar espacial no se limita al sector militar. Overview Energy también alcanzó un acuerdo con Meta, la compañía propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, que contempla el acceso futuro a una capacidad de hasta 1 GW de energía solar espacial. La magnitud del proyecto resulta significativa: 1 GW equivale a 1.000 MW de potencia, una escala comparable con la capacidad instalada de una central eléctrica de gran tamaño.

Sin embargo, se trata de una capacidad proyectada y no de generación actualmente disponible. El acuerdo constituye una apuesta tecnológica a largo plazo, cuyo desarrollo dependerá de que la empresa consiga demostrar la viabilidad técnica y económica del sistema.

La participación de Meta también refleja el creciente interés de las grandes compañías tecnológicas por encontrar nuevas fuentes de electricidad capaces de abastecer una demanda impulsada, entre otros factores, por la expansión de los centros de datos y la inteligencia artificial.

Según los planes anunciados, Overview Energy pretende realizar una primera demostración orbital en 2028 y comenzar el despliegue comercial de su sistema de satélites en órbita geosincrónica a partir de 2030.

Los desafíos de una tecnología que todavía debe demostrar su viabilidad

Aunque la propuesta podría transformar el aprovechamiento de la energía solar, existen obstáculos importantes antes de que pueda competir con las tecnologías de generación actualmente disponibles.

Uno de los principales desafíos es económico. El lanzamiento de grandes estructuras fotovoltaicas al espacio, su montaje, mantenimiento y eventual reemplazo implican inversiones considerablemente superiores a las necesarias para instalar parques solares convencionales.

A esto se suman las pérdidas de eficiencia que se producen durante las sucesivas conversiones energéticas: primero, de radiación solar a electricidad; posteriormente, de electricidad a radiación transmisible; y finalmente, de esa radiación nuevamente a electricidad en la superficie terrestre.

También será necesario demostrar que los sistemas de transmisión pueden operar con suficiente precisión y seguridad, especialmente cuando se trata de enviar energía desde satélites ubicados a miles de kilómetros de distancia.

La cuestión económica divide a los especialistas. Mientras los impulsores de estos desarrollos consideran que la reducción de los costos de lanzamiento y los avances tecnológicos podrían volver competitiva la generación solar espacial, otros investigadores advierten que alternativas como la energía nuclear, la geotermia y la combinación de renovables con almacenamiento ya ofrecen soluciones más maduras.

Una nueva frontera para la industria fotovoltaica

El interés del gobierno estadounidense por la energía solar espacial se inscribe en una estrategia más amplia de desarrollo de tecnologías energéticas avanzadas. En agosto de 2026, el Departamento de Energía anunció un programa de financiamiento de USD 12 millones destinado a impulsar la innovación y la fabricación nacional de dispositivos fotovoltaicos para aplicaciones espaciales.

Esta iniciativa apunta a mejorar el rendimiento de las células solares, reducir sus costos de producción y desarrollar procesos industriales capaces de abastecer una demanda creciente de tecnología fotovoltaica espacial. Por ahora, la generación solar desde el espacio continúa siendo una tecnología experimental y todavía no existe un sistema comercial que suministre electricidad a gran escala desde la órbita terrestre.

No obstante, el respaldo del Pentágono y el interés de empresas como Meta muestran que una idea durante mucho tiempo asociada a la ciencia ficción comienza a recibir inversiones concretas. El desafío de los próximos años será determinar si esta tecnología puede superar sus limitaciones técnicas y económicas para convertirse en una nueva alternativa dentro de la matriz energética mundial.

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