Se espera que la capacidad instalada solar del gigante asiático supere al carbón por primera vez en la historia durante 2026, según informó el Consejo de Electricidad chino. Esto marca un punto de inflexión, ya que China es el por lejos el país que mayor capacidad instalada a carbón tiene en el mundo y a su vez el que incorpora mayor cantidad de renovables. «De cada 3 MW de renovables que se instalan en el mundo, casi 2 MW corresponden a China, que concentró alrededor del 64% de toda la expansión global de capacidad renovable en 2024″, destaca la Agencia Internacional de Energía (IEA).
China está en camino de lograr que la mitad de su capacidad instalada de generación eléctrica total provenga de fuentes renovables como la energía solar y eólica para finales de año. A su vez, se espera que la participación del carbón disminuya a aproximadamente un tercio del total, incluso en medio del auge de la construcción.

Las estimaciones del consejo de electricidad sitúan la capacidad total de carbón en unos 1.333 GW para finales de 2026, mientras que la energía solar cerró 2025 con 1.200 GW y ha experimentado un crecimiento promedio de 270 GW anuales durante los últimos tres años, según datos de la Administración Nacional de Energía. Cada GW equivale aproximadamente a la potencia de una central nuclear tradicional.
Se espera que el país construya más de 400 GW de nueva generación en 2026, ajustándose en gran medida al ritmo de la creciente demanda de electricidad, según el consejo de electricidad. Esto ha ayudado al país a evitar apagones generalizados como los de 2021 y 2022, un problema que hasta hace poco seguía afectando a partes de Estados Unidos y Europa.

Se espera que la mayor parte de la nueva capacidad de China provenga de energías renovables, encabezadas por la eólica y la solar, que en conjunto representarían alrededor de 300 GW del aumento. Si bien sigue siendo un crecimiento considerable a escala mundial, representaría una importante desaceleración con respecto al año pasado, cuando la energía solar por sí sola representó 315 GW de la nueva capacidad. El año pasado, Pekín adoptó nuevas políticas que impulsan las energías renovables hacia precios de mercado, una medida que se espera que reduzca drásticamente los ingresos provenientes de nuevos desarrollos.
El gobierno chino también ha acelerado las reformas del mercado eléctrico, intensificando la competencia entre las fuentes de energía y reduciendo los precios de la electricidad. El año pasado, también elevó la inversión en la red eléctrica a un nivel récord para aliviar los cuellos de botella en la transmisión. Según proyecta la IEA entre 2024 y 2030 China incorporará más de 3.200 GW de nueva capacidad renovable, equivalente a más de la mitad del crecimiento mundial previsto en ese período. Valga la redundancia, el gigante asiático avanza a pasos agigantados en su transición energética.