La energía solar argentina continúa creciendo fuerte. Al menos 26 proyectos fotovoltaicos (de más de 10 MW), que en conjunto representan alrededor de 2.080 MW de potencia, están en distintas fases de desarrollo y avanzan para incorporarse al sistema eléctrico argentino. Si se estos proyectos finalmente se concretan permitirán duplicar la capacidad instalada solar a nivel nacional.
El relevamiento realizado por Portal Solar toma como referencia proyectos que durante 2026 registraron avances administrativos vinculados con su desarrollo, el ingreso al Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), solicitudes o autorizaciones de acceso a la capacidad de transporte y obras de conexión al Sistema Argentino de Interconexión (SADI). Por ese motivo, los parques solares se encuentran en situaciones diferentes: algunos están en construcción, otros cuentan con autorizaciones y un tercer grupo todavía transita las primeras instancias administrativas para solicitar acceso a la red.

Entre los desarrollos de mayor escala aparecen Centenario, de 300 MW, en San Juan, y Sol del Valle, también de 300 MW, en Catamarca. El primero es desarrollado por Central Puerto, mientras que el segundo pertenece a Genneia. Ambos recibieron durante 2026 autorizaciones para ingresar al MEM.
A ellos se suma el Parque Solar Ramallo, de 212 MW, proyectado en la provincia de Buenos Aires, y San Carlos Centro, de 150 MW, que Industrias Juan F. Secco busca desarrollar en Santa Fe. Este último volvió a tener novedades en agosto con la publicación de su solicitud de acceso a la capacidad de transporte.
Otro de los grandes proyectos es Los Sabios I, de 148,8 MW, mientras que Central Puerto impulsa en San Juan Hunuc I, de 140 MW. También en esa provincia avanza San Juan Sur, de Genneia, con 129,2 MW, que a diferencia de otros proyectos ya se encuentra en etapa de construcción.
La lista de centrales que superan los 100 MW se completa con Finca Palomitas, de 108 MW, en Salta, y la tercera etapa de El Quemado, que contempla otros 105 MW en Mendoza. En este último caso se trata de una ampliación de un complejo solar existente y no de un parque completamente independiente.
Por debajo de los grandes desarrollos también aparece una cartera importante de centrales de entre 10 y 100 MW. En La Rioja avanza Arauco Solar V, de 79,92 MW, mientras que San Luis cuenta con Calicanto, de 42 MW. Mendoza suma Costa de Araujo, de 25,44 MW, y Neuquén tiene entre sus proyectos a Cutral Co 2, de 26,4 MW, y Patagonia Norte I, de 15 MW.
La provincia de Buenos Aires reúne varios desarrollos. Además de Ramallo, aparecen Aluar Abasto, de 24 MW; 360 Energy Arrecifes, de 16,5 MW; y 360E Palomar, de 11 MW. Arrecifes es uno de los casos más recientes: durante agosto se publicó su solicitud de acceso para vincular el proyecto a la red.
Santa Fe también empieza a ganar protagonismo. Además de los 150 MW previstos en San Carlos Centro, se encuentra Ceres I, de 20 MW, mientras que Corrientes cuenta con Esquina y Santa Catalina I, ambos de 20 MW.
En Chaco aparecen Tres Isletas, de 20 MW; Quitilipi, de 15 MW; y Sáenz Peña II, de 11 MW. Quitilipi es uno de los desarrollos más avanzados del relevamiento: ya realizó pruebas e inyecciones iniciales y se encuentra próximo a completar su proceso de puesta en marcha.
Catamarca suma, además de los 300 MW de Sol del Valle, el Parque Solar Del Valle, de 12 MW. En San Juan se incorpora El Acequión, de 15 MW, mientras que La Rioja completa el relevamiento con Chamical Solar II, de 10 MW.

Más de 2 GW que todavía deben llegar a la red
La suma de los proyectos relevados alcanza los 2.079 MW, una magnitud que prácticamente duplicaría la capacidad fotovoltaica que actualmente tiene Argentina. Sin embargo, ese volumen no debe interpretarse como potencia que necesariamente ingresará al sistema en el corto plazo.
La autorización para ingresar al MEM o acceder a la capacidad de transporte constituye un paso fundamental para el desarrollo de una central, pero no equivale a su habilitación comercial. Entre esas instancias todavía pueden quedar pendientes obras, infraestructura de conexión, financiamiento, contratos y permisos.
Precisamente, la capacidad de transporte aparece como uno de los principales desafíos para convertir esta cartera de proyectos en generación efectiva. El crecimiento de la oferta de nuevas centrales renovables aumenta la presión sobre determinados nodos del SADI, especialmente en las regiones donde se concentra el mejor recurso solar.
El relevamiento también muestra un cambio en la distribución geográfica del sector. Si bien San Juan, Mendoza y La Rioja continúan concentrando algunos de los proyectos más importantes, la nueva capacidad se extiende también hacia Buenos Aires, Santa Fe, Chaco, Corrientes, Catamarca, Salta, Neuquén y San Luis.
Con proyectos que de diferentes escalas, más de 2 GW de nueva potencia fotovoltaica avanzan hoy en distintas etapas de desarrollo. El ritmo al que esa cartera logre convertirse en parques operativos dependerá ahora de la evolución de las inversiones y, especialmente, de la capacidad del sistema eléctrico para incorporar y transportar esa nueva generación.