El desarrollo del litio abre para la Argentina una oportunidad de ampliar su presencia en una cadena industrial vinculada con las baterías, el almacenamiento de energía y la transición hacia nuevas formas de movilidad.
Los salares del Norte concentran uno de los recursos minerales más buscados por la industria global, pero el desafío excede la extracción: requiere plantas, tecnología, infraestructura, financiamiento, proveedores y reglas que permitan transformar ese potencial geológico en producción sostenida.
En ese escenario, el respaldo de organismos internacionales y bancos comerciales puede definir el ritmo de los proyectos. Cada nueva fuente de financiamiento permite que emprendimientos mineros avancen desde la etapa de construcción hacia la operación, con capacidad para exportar compuestos de mayor procesamiento. La línea aprobada para Posco Argentina se inserta en esa dinámica y refuerza el papel del Salar del Hombre Muerto dentro del mapa argentino del litio.
BID Invest aprobó en septiembre una línea de financiamiento de hasta USD 700 millones para Posco Argentina, filial del grupo surcoreano Posco Holdings. Los recursos apuntarán a la puesta en marcha y a la expansión de Sal de Oro, un proyecto de litio ubicado en el límite entre las provincias de Salta y Catamarca.
La estructura reúne hasta USD 250 millones aportados directamente por BID Invest y la posibilidad de movilizar otros USD 450 millones desde bancos comerciales e instituciones financieras internacionales. El esquema, conocido como préstamo A/B, combina fondos del organismo multilateral con capital privado y distribuye la participación entre distintos acreedores.
La operación financiará necesidades de corto plazo durante el aumento progresivo de la producción. Esa etapa suele requerir recursos antes de que una planta alcance su capacidad prevista y genere ingresos estables por sus exportaciones. Posco utilizará el crédito como capital de trabajo para sus dos instalaciones de litio de salmuera.

Sal de Oro integra la extracción del recurso en el Salar del Hombre Muerto con la producción de dos compuestos destinados a mercados industriales. Una planta elaborará hidróxido de litio con una capacidad estimada de 25.000 toneladas anuales. La otra producirá hasta 23.000 toneladas de carbonato de litio por año. A plena capacidad, el complejo podrá alcanzar cerca de 48.000 toneladas anuales de productos de litio. BID Invest proyectó también la creación de unos 620 empleos formales permanentes, además de actividad para proveedores de bienes, obras y servicios en la región.
La compañía inauguró en octubre de 2024 su planta de hidróxido de litio en General Güemes, Salta. La segunda instalación, destinada a carbonato de litio, se encuentra en el Salar del Hombre Muerto. Posco Holdings indicó que esa planta estaba en proceso de puesta en marcha y que su desarrollo concluiría durante el segundo semestre de 2026. La expansión coloca al proyecto dentro de una cadena de valor que supera la exportación de salmuera o de materia prima sin procesar. El carbonato y el hidróxido de litio son compuestos que integran distintas aplicaciones químicas y tecnológicas. El hidróxido grado batería tiene demanda en parte de la industria de almacenamiento energético y de la fabricación de acumuladores recargables.
Los fondos cubrirán la etapa clave entre la construcción y la producción plena
En minería, el inicio de operaciones no implica que una planta alcance de inmediato su volumen final. Tras la construcción, las empresas deben verificar equipos, ajustar circuitos, estabilizar procesos químicos, asegurar insumos y elevar la producción de manera gradual. La industria identifica ese período como ramp-up.
Es una fase que puede demandar fuertes desembolsos. La operación ya comenzó, pero el proyecto todavía debe sostener costos de funcionamiento, logística, personal y mantenimiento antes de llegar al nivel de ventas esperado. La línea de BID Invest apunta precisamente a esa brecha financiera. La estructura aprobada tiene carácter revolvente. Esto significa que Posco podrá utilizar los fondos, cancelarlos y volver a disponer de ellos dentro de los límites y condiciones previstos. El mecanismo ofrece flexibilidad para afrontar gastos operativos asociados con la expansión de Sal de Oro.
El proyecto aprovecha salmueras subterráneas del Salar del Hombre Muerto, una cuenca que concentra desarrollos de litio y se extiende sobre la frontera entre Salta y Catamarca. La salmuera contiene agua con sales disueltas, entre ellas compuestos de litio. Su procesamiento exige métodos de concentración, separación y purificación antes de obtener un producto apto para su comercialización.
Para la Argentina, sumar capacidad de procesamiento implica captar una porción mayor del valor que genera el recurso. Ese resultado depende de factores técnicos, de la disponibilidad de infraestructura y energía, de la competitividad de los costos y de la inserción comercial de los productos en mercados internacionales.
El financiamiento se integra en IDB LAC Minerals, una iniciativa del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo orientada a impulsar cadenas de suministro de minerales críticos en América Latina y el Caribe. El programa abarca litio, cobre, níquel y molibdeno, insumos asociados con tecnologías energéticas, sistemas eléctricos y almacenamiento.

El proyecto de Posco recibió la categoría ambiental y social A, una clasificación reservada para operaciones con potencial de generar impactos significativos. BID Invest señaló que aplicará procedimientos de debida diligencia y los requisitos previstos por su Política de Sostenibilidad Ambiental y Social.
Esas evaluaciones alcanzan cuestiones como el uso de recursos, la gestión de residuos, las condiciones laborales, la seguridad operativa, la vinculación con comunidades y las características ambientales de los salares. El cumplimiento de esos estándares formará parte del seguimiento de la operación junto con los compromisos financieros.
Sal de Oro II recibió beneficios del RIGI y prevé exportar toda su producción
La planta de carbonato forma parte de Sal de Oro II, un proyecto que ingresó al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El Ministerio de Economía aprobó su adhesión mediante la Resolución 1157/2026, publicada en el Boletín Oficial. Posco Argentina declaró una inversión total de USD 207,94 millones en activos computables para esta etapa. También asumió el compromiso de desembolsar USD 98 millones durante los primeros dos años, una cifra que supera el 40% mínimo requerido por el régimen.
La incorporación al RIGI rige desde el 12 de junio de 2026. La compañía tendrá plazo hasta el 31 de julio de 2029 para completar la inversión mínima comprometida. La Secretaría de Minería deberá fiscalizar las obligaciones técnicas y financieras establecidas en el plan presentado por la empresa.
El Banco Central de la República Argentina analizó los aspectos cambiarios de la iniciativa y no formuló observaciones. Como consecuencia, el proyecto podrá acceder a los beneficios tributarios, aduaneros y cambiarios previstos en el RIGI. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero deberá asignar una Clave Única de Identificación Tributaria especial al Vehículo de Proyecto Único de Sal de Oro II.
La línea para Posco se suma a otros casos recientes de búsqueda de financiamiento externo para proyectos de energía y minería. Argentina LNG, liderado por YPF junto con Eni y XRG, trabaja sobre una estructura financiera que podría involucrar entre USD 14.000 millones y USD 16.000 millones. Southern Energy obtuvo USD 900 millones para una parte del gasoducto que abastecerá su iniciativa de exportación de gas natural licuado.
En el sector minero, McEwen Copper consiguió USD 240 millones para continuar el desarrollo de Los Azules, un proyecto de cobre situado en San Juan. El crédito para Posco incorpora ahora una operación de gran escala vinculada de forma directa con el litio.
La expansión de Sal de Oro quedará ligada a la evolución de la segunda planta, al incremento de la producción y a la capacidad del proyecto para cumplir con sus exigencias regulatorias, ambientales y financieras. Con sus dos instalaciones en funcionamiento pleno, Posco buscará consolidar una plataforma de exportación de carbonato e hidróxido de litio desde el norte argentino.