El funcionamiento de un hospital depende de un consumo eléctrico constante. Equipos médicos, áreas de diagnóstico, sistemas de climatización, laboratorios, iluminación, centros de datos y servicios administrativos requieren suministro durante las 24 horas. En ese escenario, el Hospital Británico acordó la contratación de electricidad de origen renovable para cubrir cerca del 80% de su demanda energética.
El convenio contempla la provisión de 5.400 MWh anuales de energía renovable durante cinco años. La electricidad procederá del Parque Solar El Quemado, situado en el departamento mendocino de Las Heras. El volumen equivale al consumo anual aproximado de 1.500 hogares argentinos y permitirá evitar unas 2.300 toneladas de dióxido de carbono equivalente por año, según las estimaciones comunicadas por las entidades.
Con esta contratación, el Hospital Británico se ubicará entre las primeras instituciones de salud de Argentina que incorporan fuentes renovables para cubrir una parte mayoritaria de su consumo eléctrico. El cambio no modifica la atención médica ni la infraestructura clínica, pero introduce una nueva forma de abastecimiento para las operaciones cotidianas de la institución.
La iniciativa se vincula con una discusión más amplia sobre el impacto ambiental del sistema de salud. Los hospitales necesitan energía de forma permanente y, por esa razón, concentran parte de sus esfuerzos ambientales en la eficiencia de los edificios, el manejo de residuos y la elección de fuentes de suministro eléctrico con menores emisiones asociadas.
Mariana Sciarreta, directora Comercial y de Relaciones Institucionales del Hospital Británico, definió el convenio como una extensión de la política ambiental de la organización. “La incorporación de energía renovable representa un nuevo paso en nuestro compromiso con una gestión responsable de los recursos y con la reducción del impacto ambiental de nuestras operaciones. En el Hospital Británico entendemos que cuidar la salud de las personas también implica cuidar el entorno en el que vivimos, por eso impulsamos de manera sostenida iniciativas orientadas a la eficiencia, la economía circular y la sustentabilidad”, afirmó.
El acuerdo se inscribe en el Mercado a Término de Energías Renovables, conocido como MATER. Ese mecanismo habilita a grandes usuarios de electricidad a celebrar contratos con generadores renovables para abastecer una proporción de su consumo. Las empresas e instituciones que participan pueden elegir el origen de parte de la energía que utilizan, dentro de las condiciones previstas por el sistema eléctrico.
En este caso, el hospital contrató energía generada a más de 1.000 kilómetros de distancia de su sede. La electricidad no viaja de forma física y exclusiva desde los paneles solares mendocinos hasta el edificio de Buenos Aires. El contrato asegura que una cantidad equivalente a la demanda pactada se incorpora a la red eléctrica desde una fuente renovable, mientras el hospital recibe el suministro a través del sistema interconectado.

El origen de la energía contratada es uno de los puntos centrales del acuerdo con YPF Luz. El Parque Solar El Quemado posee una capacidad instalada de 305 MW y aporta cerca del 11% de la potencia solar instalada en Argentina, de acuerdo con la información difundida sobre el proyecto. Por su escala, se ubica como el parque fotovoltaico más grande del país.
El complejo ocupa una superficie superior a las 600 hectáreas y cuenta con más de 500.000 paneles fotovoltaicos bifaciales. Una de las precisiones difundidas sobre la instalación sitúa el número de módulos por encima de los 518.000. La diferencia responde a que los anuncios institucionales suelen utilizar cifras redondeadas, mientras que las especificaciones técnicas detallan el equipamiento instalado.
Los paneles bifaciales captan la radiación solar sobre su cara principal y también aprovechan la luz reflejada desde el suelo hacia la cara posterior. Ese diseño permite aumentar la producción respecto de los módulos convencionales de una sola cara, aunque el rendimiento final depende de variables como la radiación disponible, el tipo de terreno, la disposición de las estructuras, la limpieza de los paneles y las condiciones climáticas.
La potencia de 305 MW refiere a la capacidad máxima que el parque puede entregar bajo condiciones determinadas. La producción efectiva, en cambio, varía a lo largo del día y del año porque depende de la luz solar. El proyecto tiene una generación anual estimada de 838 GWh, una cantidad que, según los datos informados, podría cubrir el consumo eléctrico de alrededor de 233.000 hogares.
La contratación de 5.400 MWh anuales por parte del Hospital Británico representa una porción limitada de la generación prevista para El Quemado, pero ilustra el tipo de acuerdos que permite el mercado de renovables. Un parque solar de gran escala puede vender su producción a múltiples empresas e instituciones, con contratos que responden a las necesidades de cada usuario.
El parque fue inaugurado en mayo y genera electricidad para empresas e instituciones de distintas provincias. Su puesta en marcha amplió la infraestructura renovable disponible en el país en un contexto de crecimiento de la demanda corporativa por contratos de energía solar y eólica.
Martín Mandarano, CEO de YPF Luz, destacó que la empresa busca ampliar esa cartera de clientes a través de acuerdos con grandes consumidores. “Nos alegra acompañar al Hospital Británico en este nuevo paso, que la convierte en una de las primeras instituciones de salud en operar con energía renovable. Este acuerdo pone en manifiesto la confianza de las diferentes industrias en YPF Luz y en nuestra capacidad para ofrecer soluciones energéticas costo-eficientes y sustentables. Esto nos lleva a liderar el Mercado a Término al contar con una cartera de más de 140 clientes industriales que nos eligen”, sostuvo.
La energía solar no elimina por sí sola la necesidad de un sistema eléctrico con diversas fuentes de generación. Los hospitales requieren continuidad de servicio incluso durante la noche o en períodos con menor radiación, por lo que el suministro depende de la red en su conjunto. Los contratos renovables permiten asociar una parte del consumo anual con generación limpia, mientras la operación cotidiana conserva el respaldo de la infraestructura eléctrica general.
La energía renovable se incorpora a una estrategia ambiental que incluye residuos y reciclaje
El acuerdo energético se suma a otras medidas ambientales que el Hospital Británico implementó en los últimos años. La institución amplió sus programas de separación y reciclaje de residuos, un aspecto relevante en establecimientos de salud debido a la diversidad de materiales que generan sus actividades.
La gestión de residuos hospitalarios presenta exigencias específicas. Parte de los descartes requiere tratamiento especial por motivos sanitarios, mientras que otros materiales, como papel, cartón, plástico, envases o componentes electrónicos, pueden ingresar en circuitos de recuperación si cuentan con una correcta clasificación y disposición.
Entre las acciones mencionadas por el hospital figura la estandarización del recupero y la disposición de los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE). Este tipo de descarte incluye dispositivos, cables, periféricos y otros equipos fuera de uso. Su tratamiento adecuado busca evitar que componentes con potencial contaminante terminen mezclados con residuos comunes y permite recuperar materiales que pueden volver a utilizarse en procesos industriales.
La institución también incorporó papel certificado de origen sostenible en procesos administrativos y estableció vínculos con cooperativas de recicladores urbanos. Ese trabajo apunta a que los materiales recuperables ingresen a circuitos de economía circular, un modelo basado en prolongar la vida útil de los recursos y reducir la cantidad de residuos que llega a disposición final.
Otra de las acciones informadas fue la donación de más de 4.000 kilos de medicamentos a bancos comunitarios. La medida se integra a la gestión de productos que no forman parte del uso interno de la institución y que pueden tener un destino social bajo condiciones de trazabilidad y seguridad.
En 2025, el Hospital Británico obtuvo el Sello Verde del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. La certificación reconoce prácticas vinculadas con la gestión integral de residuos, la eficiencia y la mejora de procesos ambientales. El reconocimiento antecedió al convenio energético y funciona como parte del marco institucional en el que se inserta la nueva contratación.
El contrato tendrá una vigencia de cinco años. Durante ese período, el Hospital Británico incorporará energía renovable a su matriz de abastecimiento y mantendrá sus programas de gestión de residuos, reciclaje y recuperación de materiales.