La provincia de Buenos Aires atraviesa una transformación en su matriz energética con la ampliación de su red de parques solares distribuidos y la incorporación de almacenamiento en baterías para asegurar el abastecimiento eléctrico en localidades vulnerables.
El Plan de Generación Distribuida Solar, impulsado por la Subsecretaría de Energía bonaerense junto con el Foro Regional Eléctrico de la Provincia de Buenos Aires (FREBA) y el Programa Provincial de Incentivos a la Generación de Energía Distribuida (PROINGED), prevé la construcción y puesta en marcha de 8 parques solares para 2027, de los cuales cinco ya están en obra y tres fueron licitados recientemente.
La nueva etapa del programa representa un salto en la descentralización de la energía y en la integración de tecnologías de almacenamiento. Según datos oficiales, los cinco parques en ejecución —en Alberti, 16 de Julio (Azul), Pehuen-Có (Coronel Rosales), Pipinas (Punta Indio) y San Cayetano— sumarán 3,5 MWp de potencia fotovoltaica y 2.900 kWh de capacidad en baterías.
Estos proyectos están orientados a localidades en las denominadas puntas de línea, zonas donde la infraestructura de red es limitada, extensa y vulnerable a fallas que afectan la continuidad y calidad del servicio eléctrico.
Nuevas obras para cubrir vacíos energéticos y demandas críticas
La lógica de la expansión responde a desafíos técnicos y sociales. “No estamos viendo cuanta energía podemos vender para que sea rentable, estamos resolviendo un problema del servicio para mejorar la calidad, el comercio, la producción o el turismo que de otra manera es mucho más costosa o difícil”, explicó el subsecretario de Energía bonaerense, Gastón Ghioni.
Los parques solares se ubican en puntos estratégicos donde la red convencional no logra cubrir la demanda de manera eficiente, como ocurre en balnearios que multiplican su población en temporada alta o en áreas rurales e industriales alejadas.
El caso de Pehuen Có ilustra este fenómeno: la localidad tiene cerca de mil habitantes estables, pero puede recibir más de 30 mil visitantes en un fin de semana largo y superar los 50 mil durante el verano. El suministro depende de una línea rural de 70 kilómetros y 5 MW de capacidad. Allí, el parque solar y su sistema de almacenamiento permitirán compensar los picos de consumo y garantizar la continuidad del servicio. En San Cayetano, el parque se emplazará en un terreno municipal cedido durante 20 años, contará con 648 paneles y baterías de litio para atender variaciones estacionales y demandas puntuales. Pipinas sumará 486 paneles para reforzar la provisión en las horas de mayor consumo diurno.
La obra de 16 de Julio, en Azul, servirá para robustecer una línea rural de 13,2 kV proveniente de Chillar, que abastece parajes y escuelas en un área de 40 kilómetros. Alberti integrará el parque al Ecoplan, en un predio recuperado donde antes funcionaba un basural, reusando componentes de instalaciones desmanteladas en San Nicolás.
“Queremos que lo que generemos se distribuya en vecinos con condiciones económicas vulnerables o instituciones intermedias, clubes, y así abaratarles el costo de las facturas de luz”, afirmó Germán Lago, intendente de Alberti. Su distrito fue el primero en la provincia en obtener el certificado de generador de energía renovable.

Energía limpia para una provincia más equitativa y sostenible
Los tres proyectos en licitación —Castilla (Chacabuco), Marisol (Coronel Dorrego) y Gorchs (General Belgrano)— amplían el alcance del programa. El Parque Solar Castilla tendrá 400 kWp y será operado por la Cooperativa Eléctrica de Chacabuco para reforzar el suministro en una zona terminal de la red, donde las distancias y la baja densidad poblacional complican la calidad del servicio. Marisol sumará 200 kWp y baterías de 1.500 kWh, mientras que Gorchs tendrá 400 kWp y 1.600 kWh de almacenamiento, ambos diseñados para aliviar restricciones en redes extensas que atienden demandas residenciales, rurales e industriales.
El Plan de Generación Distribuida Solar nació en 2009 para llevar energías renovables a zonas donde el mercado privado no suele invertir. El programa se financia con un pequeño aporte en la tarifa eléctrica y prioriza proyectos en localidades donde la infraestructura es insuficiente y las alternativas tradicionales, como nuevas líneas de media o alta tensión, resultan costosas o inviables.
En conjunto, las ocho nuevas instalaciones permitirán a la provincia alcanzar 34 parques solares en funcionamiento y una potencia instalada de 12 MWp para 2027. Hoy existen 26 parques en operación y, desde 2019, se construyeron o finalizaron 20. El conjunto generará aproximadamente 21.000 MWh anuales, suficientes para abastecer a unos 7.000 hogares bonaerenses y evitar la emisión de más de 11.000 toneladas de dióxido de carbono cada año.
El enfoque en generación distribuida y almacenamiento permite no solo asegurar la energía en picos de demanda estacional, sino también democratizar el acceso a la electricidad renovable y reducir los costos para usuarios vulnerables e instituciones sociales. La estrategia bonaerense transforma el mapa energético provincial y ofrece un modelo replicable en otras regiones con desafíos similares.
Las obras y licitaciones en marcha muestran un compromiso sostenido para consolidar una infraestructura más moderna, equitativa y resiliente, capaz de responder a la transición energética y a los nuevos retos de la demanda eléctrica rural, turística e industrial.