Una escuela rural de Corrientes podrá continuar con sus clases a pesar de los frecuentes cortes de luz gracias a la energía solar. Esto fue posible gracias a una iniciativa conjunta entre Multisolar y Portal Solar, quienes donaron los equipos, y Piloni Energía Renovable y Héctor Natera de Susplify, que impulsaron el proyecto e instalaron los equipos.
La Escuela N.º 864 de Paraje Punta Portillo, en Curuzú Cuatiá, ya cuenta con un sistema off-grid de 4,36 kWp de potencia en paneles solares y 5,5 kWh de capacidad de almacenamiento. La instalación fue ejecutada por el equipo de Piloni Energía Renovable el 8 de julio.
La institución, cuya directora es Mercedes Domínguez, atraviesa habitualmente interrupciones en el suministro eléctrico. Por su ubicación, cuando se produce una falla las tareas de reparación y restitución del servicio pueden demorarse varios días y, en algunos casos, incluso semanas.
La consecuencia no es solamente quedarse sin iluminación. La electricidad resulta indispensable para garantizar el bombeo de agua, la conservación de alimentos, la conectividad a internet, la ventilación de las aulas y el funcionamiento de la cocina y el comedor escolar.
En determinadas oportunidades, esta situación llegó a provocar la suspensión de las clases.
El impacto es particularmente importante porque la Escuela N.º 864 no cumple únicamente una función educativa. También representa un espacio central para las familias de la zona y brinda alimentación diaria a sus alumnos, por lo que disponer de electricidad resulta fundamental para conservar los alimentos y sostener el servicio del comedor.
Para responder a esta problemática se instaló un sistema fotovoltaico off-grid, es decir, preparado para operar independientemente de la disponibilidad de la red eléctrica.
La instalación está compuesta por ocho paneles solares Trina Solar de 545 Wp, que totalizan una potencia fotovoltaica de 4,36 kWp, junto con un inversor Growatt off-grid monofásico de 6 kW y una batería Growatt HOPE de 5,5 kWh.
La donación incluyó además las protecciones, tableros, cableado y materiales eléctricos necesarios para completar la instalación de manera segura.

Para dimensionar el sistema se relevaron los principales consumos de la institución: una heladera con freezer, una bomba de agua de 3/4 HP, un termotanque eléctrico, cinco luminarias de 70 W, un ventilador de pared y el módem y router utilizados para brindar conectividad.
Como estos equipos no necesariamente funcionan todos al mismo tiempo, la instalación permite administrar y priorizar los consumos esenciales de acuerdo con la energía disponible, especialmente durante una interrupción prolongada del suministro eléctrico.
Energía solar para mantener abierta la escuela
A diferencia de un sistema fotovoltaico residencial o comercial pensado principalmente para reducir el consumo de electricidad de la red, el objetivo de este proyecto fue brindar autonomía y seguridad energética.
Cuando se produce un corte, los paneles continúan generando electricidad durante las horas de sol, mientras que la batería permite almacenar parte de esa energía para utilizarla cuando la generación solar no está disponible.
De esta manera, la escuela puede sostener servicios prioritarios como el bombeo de agua, la conservación de alimentos, la iluminación y la conectividad, reduciendo considerablemente su dependencia de la red y evitando que una interrupción prolongada del suministro derive necesariamente en la suspensión de las actividades.

“Para nosotros este proyecto tiene un significado especial. En este caso, la energía solar no se trata solamente de reducir una factura eléctrica, sino de permitir que una escuela rural pueda seguir funcionando aun cuando la red falla. Saber que los chicos pueden seguir teniendo agua, alimentos conservados, iluminación, conectividad y clases gracias a esta solución hace que el proyecto tenga un valor completamente diferente”, destacaron desde Piloni Energía Renovable.
El proyecto fue posible a partir del trabajo conjunto entre Piloni Energía Renovable, Héctor Natera de Susplify MultiSolar y Portal Solar que participaron en el desarrollo técnico, la provisión del equipamiento y los materiales y la implementación de la solución.
La experiencia de la Escuela N.º 864 muestra así otra dimensión de la generación distribuida: además de producir energía renovable y reducir costos, la tecnología solar puede convertirse en una herramienta para garantizar servicios básicos en lugares donde la red eléctrica no ofrece un suministro suficientemente estable.